
Casi sin darnos cuenta, Whatsapp se ha vuelto el principal canal de comunicación de nuestras vidas, tanto en lo personal como en nuestros negocios. Pero esta herramienta no fue diseñada con esta finalidad y se nota. ¿El resultado? Caos: cientos de conversaciones acumuladas, consultas sin responder, pedidos sin entregar y un seguimiento prácticamente imposible de sostener.
Cuando el negocio crece y de la mano lo hace el volumen de ventas, pedidos y consultas, Whatsapp se vuelve inmanejable: información dispersa, dependencia de una sola persona, imposibilidad de hacer seguimiento, pérdida de clientes potenciales. A priori es un problema operativo que la tecnología puede resolver.
Hoy en día casi todo puede automatizarse, la cuestión está en decidir qué queremos automatizar y qué no. La prioridad es preservar el trato humano en los aspectos que más importan: responder consultas complejas, asesorar, tomar reclamos.
Todo lo que podamos automatizar para mejorar los tiempos de respuesta, atender mejor y más rápidamente, debe ser considerado y será valorado tanto por el negocio como por sus clientes.
Uno de nuestros clientes es un frigorífico y cadena de carnicerías. Estaban desbordados de mensajes en Whatsapp por las decenas de pedidos que manejan diariamente, tanto para envío a domicilio como de retiro en cada una de sus sucursales.
Necesitaban agilizar la gestión de los pedidos en Whatsapp pero sin perder el trato humano, ya que es un negocio familiar que opera en la zona hace más de 60 años y tienen una gran cercanía con sus clientes.
Desarrollamos un chatbot automatizado para ellos que funciona sobre Whatsapp y que realiza la identificación inicial del cliente, determina lo que necesita y solicita al cliente que comparta el borrador de pedido, que luego termina de consolidarse con la participación de un experto del negocio, humano por supuesto. Se asesora a cada cliente de forma personalizada para cada pedido y luego se le devuelve el mando al chatbot para que procese el pedido, calcule el monto del mismo y lo asigne para retiro en sucursal o envío a domicilio.
Información valiosa para la toma de decisiones que se perdía en Whatsapp ahora queda registrada: a grandes rasgos, ahora saben qué pidió cada cliente y cuándo. Esto es esencial, ya que permite realizar campañas comerciales estratégicas según el comportamiento de compra de cada cliente, habilita el upselling y otras decisiones de negocios relacionadas que antes eran imposibles.
No implementamos herramientas genéricas, ni chatbots ni agentes, desarrollamos automatizaciones potenciadas por inteligencia artificial adaptadas para cada negocio, entendiendo antes sus procesos, su contexto y sus necesidades. La tecnología es el último paso, no el primero.
Automatizar no tiene que implicar perder el trato humano, sino que debe recuperarse tiempo para que pueda invertirse de forma más eficiente, mejorando la experiencia de usuario y agregando valor en cada paso.
Si tenés un proceso que te está trayendo dolores de cabeza, en el que estás perdiendo demasiado tiempo o sentís que puede mejorarse de una u otra manera, agendá una charla conmigo y lo analizamos juntos.


